jueves, mayo 05, 2005

La sabia mujer que entorpeció y del entonces sólo le queda Bartleby

Preferiría estar en noviembre
Preferiría que hiciera frío
Preferiría no tener gripa en pleno verano
Preferiría tomar algo caliente
Preferiría fumar en su casa
Preferiría bailar
Preferiría sentirse hermosa
Preferiría ser ella, ella, ella, tú
Preferiría estar en tercer o cuarto semestre
Preferiría que no se acabara nunca o que nunca hubiera empezado
Preferiría escribir
Preferiría sentir
Preferiría dormir

Y, sin embargo, a todo, hoy, ya siempre, jodido, no le puede adjudicar otra preferencia sino

PREFERIRÍA NO HACERLO


Pero, eso sí, antes era brillante y admirada y sabía y quería y quería y quería y

ZzzzZzzzZzzz

viernes, abril 29, 2005

Vivir en flashback (o un nonsense lleno de amargura y amor)

Prólogo:
Tomé Narrativa con César López Cuadras, Narrativa cinematográfica con José Reyes, Literatura comparada con Roberto Herrera y dos veces Teoría literaria con Rodolfo Quintero, sépase con la autoridad que hablo de estos temas.

Texto A fragmento *AMOR*
La narradora personaje u homodiegética redacta vivencias desde el presente, observa, no hay nada. Mirada al pasado (mirada, claro, metafórica, pero las imagenes vienen realmente, al menos en su cabeza -que es su lector ideal o su espectador, según quiera verse-). Flashback. Escena 2)INTERIOR. CASA DE LA NARRADORA HOMODIEGÉTICA. NOCHE: años de gloria, admiración, mucho talento, vestida de tules sobre un escenario diciendo "¿Es el sanatorio del Doctor Ariel?", borracheras sin consecuencia, cuatro días del mes cuarto, un año después del fin del mundo, noches de amor sin Flavia, largos viajes de apenas unas horas, ¡atención perros!, 59 horas de demasiado amor. El corazón del personaje (lugar común) se hincha hasta creer que alcanza la talla de un Dios (intertexto). La narradora homodiegética es feliz. (Fin)

Pero (análisis comparatístico)

Texto B fragmento *AMARGURA*
La narradora personaje u homodiegética redacta vivencias desde el presente, observa, no hay nada. Mirada al futuro (mirada, claro, metafórica, pero las imagenes vienen realmente, al menos en su cabeza -que es su lector ideal o su espectador, según quiera verse-). Flashforward. Escena 2)INTERIOR. CASA DE LA NARRADORA HOMODIEGÉTICA. NOCHE: temor, ardor, dolor, errores, errores, errores. ¿Y si sí? ¡Puras fallas! El corazón del personaje (lugar común) (podemos establecer similitudes: Cfr. Texto A "El corazón del personaje (lugar común)") se hace pequeño sonando como un celofán al arrugarse (mala metáfora auditiva). La narradora homodiegética sufre porque se le apesta el presente nomás por pensar en el futuro. (Fin)

Conclusiones:
1.- Tomar clases con los maestros mencionados en el prólogo no sirve para nada.
2.- Mejor vivir de recuerdos. Allá, en el flashback, en la analepsis, se encuentra mi lugar feliz.

Epílogo:
Marinetti, run, run, run. El innnfrarrealisssmo... Güin Güenders, en essspa-ñól. ¡Batería!

13.- "Dear Leonard, To look life in the face, always, to look life in the face, and to know it for what it is. At last to know it, to love it, for what it is, and then, to put it away. Leonard, always the years between us, always the years, always the love, always... the hours..."

...soy sólo otra de las hijas de Elena Garro, no me pueden pedir más...

lunes, abril 25, 2005

La jodida a mí me lleva ahora

(Qué bonita es la flexibilidad de la sintaxis.)

Muérete tú, muérete tú, muérete tú, muérete tú.

Los mataría yo, pero soy diletante y preferiría no hacerlo.

Ya, en serio, muéranse, apestan.

El supremo arte del egocentrismo


And the daffodils look lovely today.

lunes, abril 18, 2005

Bienvenida a 1991 ¡qué padre!

Me quejo de estar enseñorándome demasiado pronto. El otro día me dormí en el cine siendo que la película ni aburrida era. Me dormí porque estaba oscurito y los asientos se hacían para atrás. Me molesta la gente que se duerme en lugares que no son para dormir: "como señora" decía yo. Ahora soy una señora cincuentona que sale "a divertirse" pero pronto le da sueño y, sin más ni más, se duerme.

Dice el papá de Jaime que decir "la busca para novia" es una frase que ya no está de moda.

Yo tengo muchos complejos lingüísticos. No sé si se dice venimos o vinimos, según el caso. Digo "esteeeeee" cada vez que estoy pensando lo que voy a decir. Comienzo casi cada frase con un "Ay". Siempre que pregunto algo pongo un "Y" al principio aunque sea absolutamente innecesario. Digo ante todo un "como que" y un "medio". Uso demasiados diminutivos. Lo peor de todo no es que hable tan feo, lo peor de todo es estar autocorrigiéndome todo el tiempo. Un diálogo mío que de corrido duraría 3 minutos, se convierte en una repetición de escena de 8 minutos porque me corrijo y regreso a decir lo ya dicho hasta que salga bonito, claro y bien esctructurado.

Una revista ERES de 1991 auguró que en ese año se pondría de moda la expresión "¡qué padre!".

Es feo contar algo y que el interlocutor responda con un "Ah ¿sí? ¡Qué padre!". En el 2005 un "¡qué padre!" no puede significar otra cosa sino "me importa un carajo tu plática, estúpida".

No sé si "carajo" sea una palabra que aún esté de moda.

En la primaria, un niño que se llamaba José Luis, estaba en sexto, tenía 14 años e, invariablemente de la estación y el clima, siempre tenía mocos escurriendo de su nariz, me dijo este secreto: "El mundo se va a acabar en 1991. Nos lo dijo a los de sexto la teacher Terry. No le puedes decir a nadie".

La noche de año viejo de 1990 la pasé completamente horrorizada.

En 1991 yo tuve 9 años, hice la primera comunión, el mundo no se acabó y la expresión "¡qué padre!" se volvió popular.

No me acuerdo si 1991 fue un buen año. Me gusta usarlo como referente de algo que pasó hace mucho tiempo.

Ahora ya no sé qué está de moda. No sé cómo lucir juvenil. No sé cómo preferir "irnos de antro, weee" que pasar la noche junto a la ventana (en estado de alerta, como el gato) quejándome conmigo misma del calor. No sé cómo escribir posts cortos y bien definidos. "Ay, no sé, como que está medio tristecita la situación..."