sábado, abril 04, 2009

Once and again

Pero qué oportuno, abril, es que tengas tu propia canción. No acabaré de usarla mientras te sigas repitiendo y yo te siga olvidando. No es prudente dejarte ir. No desaparezcas entre los meses, abril, porque quién sabe cuándo llegue un abril en el que quiera mirar a los abriles pasados y no estén: el horror.

Pero ya estás aquí; de nuevo veniste en mayo.

Aquí vamos otra vez.

Venga, abril, no es cierto que eres el mes más cruel, todos engendramos muertos, es sólo que no somos lo suficientemente notorios, como tú, para que nos hagan poemas, como a ti.



"BAI!"

sábado, marzo 21, 2009

Más margaritas

Es que la vida es (o no) como esas canciones que en algún momento escuchaste hasta el cansancio, después las perdiste y al final (pero ¿de qué? ¿de qué?) volvieron quién sabe de dónde y te cayeron en la cabeza como una esperancita ociosa pero persistente de cambiarlo todo, y justo ahora, carajo, justo cuando ya te ibas a dormir.



Esto es volver a tener 13 años y pensar que esta vez sí lo vas a hacer bien.

(matar al elefante antes de que nazca, entre al cuarto y todos comiencen a fingir que no está ahí)



Cuando en pleno 2009 es 1995 hoy, es casi imposble no pensar en cambiarlo todo para que el 2009 que vendrá no sea el 2009 de hoy. Pero al final (¿de qué? ¿de qué?) sólo queda una canción. Y ya sabes cómo termina esto: no.

sábado, febrero 28, 2009

sábado, enero 31, 2009

Ver morir

Ya van muchos años que mi perra lleva teniendo 15. Reaccionaria (como Isis) y ya que no se puede hacer nada al respecto, lo más prudente, lo más sano es negar que está pasando el tiempo.

Y así con todo.

Luego otras cosas. (No me enorgullece, y si lo digo es confesionalmente:) Qué mal, pero no me gusta nada la felicidad actual de quien estaba conmigo y ahora ya no. Por su parte, me consuela lo efímero del bienestar: ya se les pasará, putitos.


Al final esto muy bonito (o no):

Ayer en Colima se encontraron un cuerpo sin cabeza (allá, lejos, no se sabe dónde, la cabeza seguramente se pregunta ¿dónde está mi cuerpo?, pobre) y sobre él un papel en el que el narco advierte “esto le va a pasar todos los soplones y donde hay hombres no habrá fantasmas”. Qué mal también que me parezca que estuvieron por hacer una gran metáfora, pero no lo puedo dejar pasar.

En la vida misma no son cabezas, pero muchos recuerdos sin cuerpo con la advertencia "donde no hay hombres habrá fantasmas".

Qué mal, pero qué le hago.

May there be ghosts.