jueves, septiembre 15, 2005

Ay no, ya me dio por extrañar

Can’t we give ourselves one more chance?
Why can’t we give love that one more chance?
Why can’t we give love?
Cause love’s such an old fashioned word
And love dares you to care for the people on the edge of the night
And love dares you to change our way of caring about ourselves

This is our last dance

This is our last dance

This is ourselves

Under pressure


-Yo me la sé en español-

Quién sabe si todavía habrá alguien que comparta conmigo el recuerdo. (¿Tú?)



Traigo una nostalgia del tamaño del mundo y toda me cabe aquí /señalando con un sólo dedito el corazón/.




(Qué pena, qué pena. El momento Candy Candy termina...





ya)

miércoles, septiembre 07, 2005

También me pasan cosas buenas (más complacencias)

Tengo este sueño recurrente en el que de pronto descubro que en mi pie derecho hay seis dedos. Me angustio mucho, sufro, me pregunto cómo va a ser mi nueva vida con seis dedos en el pie. Despierto acongojada, me miro con miedo la extremidad y cuento: 1, 2, 3, 4, 5. Me tranquilizo, pero todavía con desconfianza repito la operación con el otro lado (por eso de que en los sueños, como en los espejos, todo se ve al revés): 1, 2, 3, 4, 5.

Sólo hay 10. Cuánta calma y serenidad. Respiro profundo al estar segura que todo está justo como lo dejé la noche anterior y, entonces, soy feliz*.

(¿Vio cómo no todo en mi vida es desgrcia?
Así como esto, muchas cosas lindas me ocurren a mí.)

*estado que dura los tres segundos previos a recordar que ya me tengo que levantar, trabajar, hablar, escuchar, toser, caminar, parpadear y demás infinitivos que me van amargando poco a poco el día hasta que paf, se acabó

lunes, septiembre 05, 2005

viernes, septiembre 02, 2005

Regarde bien les larmes qui coulent de mon visage

NO-HAY-NADIE


...y yo no me voy a morir.





(Sigamos adelante con esto)