lunes, abril 18, 2005

Bienvenida a 1991 ¡qué padre!

Me quejo de estar enseñorándome demasiado pronto. El otro día me dormí en el cine siendo que la película ni aburrida era. Me dormí porque estaba oscurito y los asientos se hacían para atrás. Me molesta la gente que se duerme en lugares que no son para dormir: "como señora" decía yo. Ahora soy una señora cincuentona que sale "a divertirse" pero pronto le da sueño y, sin más ni más, se duerme.

Dice el papá de Jaime que decir "la busca para novia" es una frase que ya no está de moda.

Yo tengo muchos complejos lingüísticos. No sé si se dice venimos o vinimos, según el caso. Digo "esteeeeee" cada vez que estoy pensando lo que voy a decir. Comienzo casi cada frase con un "Ay". Siempre que pregunto algo pongo un "Y" al principio aunque sea absolutamente innecesario. Digo ante todo un "como que" y un "medio". Uso demasiados diminutivos. Lo peor de todo no es que hable tan feo, lo peor de todo es estar autocorrigiéndome todo el tiempo. Un diálogo mío que de corrido duraría 3 minutos, se convierte en una repetición de escena de 8 minutos porque me corrijo y regreso a decir lo ya dicho hasta que salga bonito, claro y bien esctructurado.

Una revista ERES de 1991 auguró que en ese año se pondría de moda la expresión "¡qué padre!".

Es feo contar algo y que el interlocutor responda con un "Ah ¿sí? ¡Qué padre!". En el 2005 un "¡qué padre!" no puede significar otra cosa sino "me importa un carajo tu plática, estúpida".

No sé si "carajo" sea una palabra que aún esté de moda.

En la primaria, un niño que se llamaba José Luis, estaba en sexto, tenía 14 años e, invariablemente de la estación y el clima, siempre tenía mocos escurriendo de su nariz, me dijo este secreto: "El mundo se va a acabar en 1991. Nos lo dijo a los de sexto la teacher Terry. No le puedes decir a nadie".

La noche de año viejo de 1990 la pasé completamente horrorizada.

En 1991 yo tuve 9 años, hice la primera comunión, el mundo no se acabó y la expresión "¡qué padre!" se volvió popular.

No me acuerdo si 1991 fue un buen año. Me gusta usarlo como referente de algo que pasó hace mucho tiempo.

Ahora ya no sé qué está de moda. No sé cómo lucir juvenil. No sé cómo preferir "irnos de antro, weee" que pasar la noche junto a la ventana (en estado de alerta, como el gato) quejándome conmigo misma del calor. No sé cómo escribir posts cortos y bien definidos. "Ay, no sé, como que está medio tristecita la situación..."

miércoles, abril 13, 2005

Mi vida con Sarita

Hay una película cuya protagonista es una señora que tiene una cabra. No sé de qué trate, pero a la mujer se le veía muy feliz.

Esto es definitivo: a mi vida le hace falta una cabra.

Mi cabra se llamará Sarita. Viviremos felices juntas. Estará todo el día dentro de la casa. Por las noches Sarita se echará a mis pies y estos amanecerán siempre llenos de baba. ¡Qué linda imagen! Cuando me enoje porque se comió la colcha de flores que acabo de comprar (de las de catálogo que anuncia Andrea Legarreta) la llamaré ¡Sara! y ella, comprensiva de mi rabia y apenada por su error, se irá a recluír todo el día en su corralito. Luego la perdonaré: cariñitos y palabras lindas, "ya, ya, Sarita, no es tan importante", "beeee, beeee" (o ¿cómo es que hacen las cabras? No importa, Sarita hará "beeeee") y así será siempre nuestra relación, sin rencores, comprensiva, infinitamente amorosa, beee, beee. Qué buen plan. Maravilloso futuro, perfección, mucho amor.


Sarita, te llamabas Sarita. Y ya con nombre ¿cómo no quererte?Posted by Hello

(Plan sujeto a cambios por fobias de terceros)

Put that thing back where it came from!


Posted by Hello
Es cierto, corazón cobarde, esto es una enfermedad.

Yo no quiero...
...pero sí.

Y morirme contigo si te matas /
y matarme contigo si te mueres /
porque el amor cuando no muere mata /
porque amores que matan nunca mueren.

lunes, abril 11, 2005

Esto, claro está, ya no es un reclamo

(Es, más bien, un edición)


Ayer en el arroyo mataron a Don Goyo.



Y ya.

martes, abril 05, 2005

Nombres que predestinan

Graciela sólo somos mi mamá y yo (y Sofía, pero lo niega, así que no cuenta). No somos exitosas y sí muy desconocidas. Yo creo no voy a triunfar por llamarme Graciela. Por eso, cuando tenga un hijo lo llamaré Almodóvar. Él (Pedro) siempre hace cosas iguales y cada vez más aburridas, pero cuando la gente lee "una película de Almodóvar" exclama ¡wow!, la ve con emoción y, lo que es peor, le gusta y sale exclamando de nuevo ¡wow! porque, claro, la colorida hueva que acaba de chutarse es "de Almodovar". Mi hijo ya no tendrá que esforzarse, hará lo que sea y al decir que es de él, "de Almodóvar", todos dirán ¡wow!

Perfecto. Mi primer hijo tiene ya la vida solucionada. Ahora sólo falta pensar el nombre para asegurar el futuro de los otros 14 hijos que tendré y listo. Qué fácil es todo.


* Si a usted le gusta el personaje del que aquí se habla y por tanto mi post le parece terrible, dejo la solución para que todos quedemos contentos:

UN POST DE ALMODÓVAR

¡Wow!