Casi nunca me como una fruta sin antes partirla a la mitad y observar cuidadosamente su interior. Nunca se sabe lo que una fruta puede llevar dentro.
Y así con todas las cosas.
Mire y aprenda: Una vez mi mamá mordisqueó una manzana, después decidió darle la mitad a alguien y, sosteniéndola entre sus manos, la dividió con un cuchillo. Al momento de separar las partes, un gusano grandote cayó sobre el plato haciendo haciendo este ruido: "¡plas!". Hasta ojos tenía ¡qué barbaridad! y con ellos nos observaba retoricéndose entre los restos de comida, burlón.
Conclusión: Qué maravilla poder partir a la mitad a personas y situaciones para tirar a la basura a los engusanados antes de mordisquearlos, de tragarlos casi por completo, de descubrir algo extraño, disgustante, casi al final y escuchar "¡plas!".
domingo, marzo 20, 2005
sábado, marzo 19, 2005
Por favor, señale a la persona indicada cuando haya terminado la pregunta
¿Quién fue un día a la Muestra -Festival- de Cine Mexicano e Iberoamericano, con pases gratis, y mejor entró a ver una película cuya estrella es Buffy, la cazavampiros?
¡Yo! ¡Yo!
¿Quién se retorció en su asiento, aterrorizada, mientras veía una película cuya estrella es Buffy, la cazavampiros, al tiempo que le decía, bajito-bajito, a su acompañante: "y-ya no quiero ver, ya me quiero ir"?
(Esa sí no fui yo) ¡Ella! ¡Ella!
-Pero, dígame, dígame, ¿no le da vergüenza?
Nah, qué.
¡Yo! ¡Yo!
¿Quién se retorció en su asiento, aterrorizada, mientras veía una película cuya estrella es Buffy, la cazavampiros, al tiempo que le decía, bajito-bajito, a su acompañante: "y-ya no quiero ver, ya me quiero ir"?
(Esa sí no fui yo) ¡Ella! ¡Ella!
-Pero, dígame, dígame, ¿no le da vergüenza?
Nah, qué.
viernes, marzo 18, 2005
viernes, marzo 11, 2005
Contundencias sin título (Póngale usted el nombre que quiera)
Decir:
Miedo, no tengo
Amor, no te doy
Miedo, no tengo
Amor, no te doy
-Pato-
La primera vez, la única vez. El tiempo horrible ya pasó. Quedan las pruebas. Nadie se escapa. Qué tonta me sentía. Qué tonta me siento. Qué ebria estaba. Qué sobria estoy. Cuánto cansancio. La única sonrisa no plástica. Ojalá siempre fuera así. Me duele. Tengo miedo. Tengo frío. ¿Quién puso en tus ojos la tristeza como el asombro de un dios? ¿Dónde vamos a estar cuando dejemos de disfrazar la soledad? No quiero volver. Tengo miedo. Siempre el error, siempre las horas. ¿Cuándo, cuándo? Por fin ¿se acabó?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


