jueves, enero 06, 2005

Tardefóbia


El conejito callado se pone maniático porque teme llegar tarde a su clase de macramé al día siguiente.  Posted by Hello

Quizá este fue el capítulo en el que el conejito inhablativo me habló. No importa, en realidad. Es sólo que le hacía falta una imagen al blog para verse feliz.

Tardío reconocimiento del año nuevo

A seis días del mes primero, cinco años después del fin del mundo.

No lo había pensado pero este año:

- Termino la carrera
- Vence mi licencia de conducir

Ya desde tan pronto se puede decir: el 2005 apesta.

Historias que me gusta contar


- Que tenía un tío que se murió a los 125 años, sólo y olvidado... nadie sabía que estaba vivo hasta que avisaron que se había muerto.
- Que tenía un tío (otro tío) que estaba en las islas marías por robarse los cambios cuando iba al mandado.
- Que tenía un tío (otro-otro tío) que era pianista y durante un recital en el teatro Degollado vió un ojo, grande y amenazante, observándolo en las teclas del piano, abandonó el escenario y nunca más volvió a tocar.
- Que tenía un tío (otro-otro-otro tío) que compró tres cajas de lavados vaginales nadamás porque estaban en oferta, luego regresó con la cajera, para no quedarse con la duda, a preguntarle: "oiga ¿y estos pa´qué son?".
- Que mi papá tiene un rostro universal, se parece a: Raúl Salinas, Fox, Raúl Padilla, Sean Connery, Jaime Maussan, el perro de Gigi y una sirena que yo dibujé.
- Que soy sobrina de Ricardo Rocha.
- Que tengo un primo narco.
- Que en la primaria tenía un compañero que se llamaba Macdónald.
- Que una vez me habló el conejito callado.
- Que tenía una tortuga, luego olvidé que tenía una tortuga, luego recordé que tenía una tortuga cuando la encontré muerta en su tortuguero, muy acomodada entre los tiliches de un clóset de tiliches.
- Que tenía un gato negro en la casa de vacaciones y, cuando construyeron la carretera frente a ella, se quedó atrapado bajo el asbesto.
- Que tenía un novio ranchero que más o menos corrió con la misma suerte del gato.

Tengo tantas cosas qué decirle al mundo. Cuando usted, querido lector, se encuentre aburrido y sin nada que hacer, no dude en venir conmigo. Éstas son historias que me gusta contar.


domingo, enero 02, 2005

Súbito recuerdo de asunto grave viene a mí a las 4:49 de la mañana

Viendo este post, y pensando en los personajes inmortalizados en los dineros, me acordé que la primera vez que vi un billete de mil pesos pregunté "¿y quién es el de la imagen?", se creó un silencio (quizá alguien me iba a cuestionar si de verdad no sabía pero les dió flojera alargar la conversación) "Miguel Hidalgo" respondieron y yo me apené por no saber algo tan obvio.

Ahora lo pienso. (Yo estoy bien, tú estás mal.) Creo firmemente que la imagen que pusieron en los billetes no se parece ni tantito a la que usualmente nos muestran del padre de la patria.

¿Verdad que de primera instancia no se sabe quién es? ¿Verdad que no se parece? ¿Verdad, verdad, verdad que no?

No se parece y ya.

Yo estoy bien, tú estás mal.

Son casi las 5 a.m. y yo pensando en Miguel Hidalgo.
Ando mal. Necesito un consejo.

sábado, enero 01, 2005

Fatalista también

Aquí han hablado muchas voces, pero faltan tantas que, apenadas, no se atreven a presentarse (la que se queda pasmada ante el silencio aterrador, la que le teme a la soledad y habla consigo misma -sí, aveces hablas contigo- -sí, deberías dejar de hacerlo- -no ¿para qué?- -no importa, nadie te va a escuchar-, la que se jacta de saberlo y tenerlo todo, la que no sabe ni tiene nada y quiere ocultarlo). Faltan tantas voces todavía que quizá nunca se atrevan a hablar.

Por ahora estoy enferma, cada vez peor, cof cof, ay, perdón, ¿me pasas mi pulmón? sí, el que acabo de escupir cuando tosí.

Enferma. Cada vez peor.

Estoy triste.

Creo que (no) me voy a morir.